CASA KONA
–Nombre: Casa Kona
–Localidad: Mocejón, Toledo
–Fecha: junio_2026
–Cliente: Privado
–Autor(es): Borja García Guillén, Carlos Orihuela García
–Tipo de Proyecto: Vivienda unifamiliar aislada de nueva planta
Casa Kona nace de la voluntad de construir una vivienda contemporánea profundamente vinculada al lugar, reinterpretando algunos de los elementos esenciales de la arquitectura tradicional castellano-manchega desde un lenguaje sobrio, abstracto y atemporal.
La casa se desarrolla íntegramente en una sola planta y se organiza como una secuencia de volúmenes, muros y vacíos que construyen distintos grados de privacidad. Frente a una vivienda entendida como un objeto aislado dentro de la parcela, el proyecto propone una arquitectura que se extiende hacia el exterior, generando patios, porches y recorridos protegidos que diluyen los límites entre interior y paisaje.
Los muros de mampostería adquieren un papel protagonista. Más allá de su condición material, actúan como elementos que ordenan la vivienda, acompañan los recorridos y filtran las relaciones visuales. El acceso se produce así de forma gradual, a través de una secuencia contenida que evita la exposición directa de los espacios domésticos y transforma la llegada en una experiencia arquitectónica.
En el interior, la vivienda se articula mediante un recorrido longitudinal que conecta las distintas áreas del programa y se cruza con una segunda secuencia transversal vinculada a los espacios exteriores. La zona de día se concibe como un ámbito amplio y continuo, donde salón, comedor y cocina comparten una relación directa con el patio, el porche y la piscina. La zona de noche, más protegida, mantiene su propia intimidad sin perder la conexión con la luz natural y los espacios ajardinados.
La geometría de la vivienda responde también a las condiciones climáticas de Toledo. La disposición de los volúmenes, los patios, las protecciones solares y la ventilación cruzada permiten favorecer la captación solar durante los meses fríos y limitar el sobrecalentamiento en verano, incorporando estrategias pasivas desde la propia concepción del proyecto.
La materialidad se reduce a una paleta contenida de piedra, revestimientos minerales, madera y grandes paños de vidrio. Una arquitectura de líneas limpias y volúmenes rotundos en la que la calidez no procede de la acumulación, sino de la textura, la luz y el paso del tiempo sobre los materiales, busca así un equilibrio entre privacidad y apertura, rotundidad y calidez, tradición y contemporaneidad: una vivienda serena, flexible y estrechamente ligada a la forma de habitar de sus propietarios.